Hoy al irse la luna, me iré con ella,

 y con ella también mi amor por ti.

Las ganas de hacerte el amor cada noche,

mis esperanzas de un amor bueno y limpio.

Se irán también mis ilusiones hechas añicos

y mi percepción hermosa de la vida.

Se irán mis fuerzas convertidas en polvo,

mi mirada perdida en tu engaño.

Se irá la sonrisa que te dedicaba,

mis caricias y mi fe.

 

Este será el funeral de las mariposas...

Mariposas que me regalaste para que vivieran...

Mariposas encantadas de vivir y volar dentro de mí

y tristes ahora por morir a tus manos

llenas de mentiras y falsedad.

 

Mariposas en color azul y plata

que ahora se tiñen de negro.

Y su sepulcro; el cielo gris que les llora,

pues ya no flotarán en mi vientre,

ni se fugarán encantadas

a la hora de encontrarse tu sexo con el mío,

para volver a cazarlas con nuestras miradas

y mantenerlas cautivas

pero felices y enamoradas.